lunes, 28 de mayo de 2012

Storm

Ocurre a veces que el caminante goza por ver lo andado, tanto por bien como por mal. El bien sonsaca una sonrisa terciada, el mal, nos deja una mueca inexacta -pues cada mal momento nos proporcionará una mueca distinta; la felicidad siempre es la misma, el malestar, es variado- que se desdibuja en inexpresividad al darnos cuenta de que de hecho, lo que sentimos, no es más que el recuerdo. Los sentimientos, ya se desvanecieron en su dia, cuando se eligió el o el no. Algunas veces se intenta volver atrás, por eso de querer acabar bien: DANGER! si acabó, seria por algo ¿no? cabe pensar qué ocurrió, por complicado que nos sea a algunas eso, que nos olvidamos de lo ocurrido y actuamos como si nada hubiera ocurrido jamás. Luego en cierta situación, en cierto momento... ¡Pum! soltamos el gordo. Se le suele llamar rencor y de hecho lo és, pero lectores y lectoras, yo me olvido de las cosas, y no llego ni a las dos décadas, no pienso en joder a la persona que me jodió constantemente. No es lo mío.
En definitiva, "no llueve siempre". Ni por bien ni por mal.
Eso me lo dijo uno de los mayores sucesos ocurridos en mi escasa trayectoria vital.

¿Y el tiempo que llevamos en la tempestad? ¿Cómo hemos llegado ahí? Cubiertos de agua, ahogándonos  en la lluvia. Es cuando no sabemos responder esas preguntas cuando nos encontramos perdidos. 
Tranquilos, es algo que sucede a menudo, sobretodo en parques temáticos.
No hay mapas, no hay brújulas, más allá de la propia intuición.

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