Mil doscientos cincuenta días pasaron. Los últimos treinta y ocho los pasó en cama, tenía una enfermedad desconocida para el mundo fuera de ella misma. Día tras día se torturaba a sí misma con el silencio, en sus mejores momentos leía o incluso dibujaba -solía dedicarse a ello. Todo empezó al trijésimo octavo día después de Aquello. Se acordó de su adolescencia e infancia, buscando un culpable de lo que se la acusó.
No lo encontró, pero como suele pasar cuando vamos al desván o ordenamos nuestras cosas viejas, encontró algo útil. La obligó a salir de la que pasó a ser su cueva. Le dió la impresión de que ése día, el Sol sabía que salía y por ello se alió con Murphy, aquél que dijo que si algo malo puede ocurrirte, no dudes en que lo va a hacer; por ello el Sol brillaba con más fuerza que nunca. Y eso era extremadamente molesto para un habitante del submundo, de su submundo. Algún que otro paso, y comprobó en esas máquinas chupasangre que tenía los medio suficientes como para hacer lo que quería. Ahora sólo queda...
-¿Sí?
-...
-¿Hola? ¿Hay alguien?
-Sí sí, ¿te acuerdas de mí?
-Claro, Elianne.
-Me preguntaba si también recordarías algo que tenemos pendiente, de cuando aún íbamos de aquí para allá con bicicleta.
-Hm, no te sigo.
-¿Cómo vas de tiempo los próximos tres meses?
-Pues, sin trabajo, voy bastante bien de eso, y fatal de dinero.
-Lo segundo tiene remedio y lo primero, ya no. Te robo todos los días, incluso festivos.
-¿Eh?
Elianne colgó, pues tenía que moverse mucho, que si agencias, que si vuelos, que si hoteles, que si cambios de moneda, que si me faltará ropa, que si camas separadas, ...
En fin, ciento veinte horas después, estaba todo listo. Cuando quería no perdía el tiempo.
Al bajar del avión, después de doce horas de vuelo, no sabían bien bien qué era eso de andar. Si bien los aeropuertos todos se parecen un poco, al ir hacia el hotel se hacían cruces de lo bonita que era lo poco que estaban viendo de la región de Kyoto. El hotel, bastante sencillo, no mermaba las expectativas que tenía Elianne de éste. Troy no se creía que estuviera viviendo lo que estaba viviendo. No imaginaba que lo que quería podía hacerse realidad.
domingo, 15 de julio de 2012
lunes, 18 de junio de 2012
No me gusta el pescado
"¡Hay toneladas de peces en el mar!"-No me gusta el pescado.
Digamos que la mitad de la población de los humanos son hombres. Ok, no, demasiados hombres fuera de mi alcance. Si pensamos que vivo en España, tenemos 47 millones de habitantes de allí, 22 millones son hombres, y el 3% tienen de 20 a 24 años. Incluso si abro la posibilidad a más jóvenes y más viejo (no demasiado, la edad importa si tienes 18 años y él 68) no obtendría más de un 8% de los varones españoles "jóvenes". Y de éstos, los que pueden encajar conmigo ... unos pocos. Pero yo no necesito todas estas estadísticas. Tengo uno que se ajuste. Y él no es uno entre toneladas en el mar.
Espero que cada imbécil, que dijo esa frase me entienda ahora.
Quier mi novio humano.
lunes, 28 de mayo de 2012
Storm
Ocurre a veces que el caminante goza por ver lo andado, tanto por bien como por mal. El bien sonsaca una sonrisa terciada, el mal, nos deja una mueca inexacta -pues cada mal momento nos proporcionará una mueca distinta; la felicidad siempre es la misma, el malestar, es variado- que se desdibuja en inexpresividad al darnos cuenta de que de hecho, lo que sentimos, no es más que el recuerdo. Los sentimientos, ya se desvanecieron en su dia, cuando se eligió el sí o el no. Algunas veces se intenta volver atrás, por eso de querer acabar bien: DANGER! si acabó, seria por algo ¿no? cabe pensar qué ocurrió, por complicado que nos sea a algunas eso, que nos olvidamos de lo ocurrido y actuamos como si nada hubiera ocurrido jamás. Luego en cierta situación, en cierto momento... ¡Pum! soltamos el gordo. Se le suele llamar rencor y de hecho lo és, pero lectores y lectoras, yo me olvido de las cosas, y no llego ni a las dos décadas, no pienso en joder a la persona que me jodió constantemente. No es lo mío.
En definitiva, "no llueve siempre". Ni por bien ni por mal.
Eso me lo dijo uno de los mayores sucesos ocurridos en mi escasa trayectoria vital.
¿Y el tiempo que llevamos en la tempestad? ¿Cómo hemos llegado ahí? Cubiertos de agua, ahogándonos en la lluvia. Es cuando no sabemos responder esas preguntas cuando nos encontramos perdidos.
Tranquilos, es algo que sucede a menudo, sobretodo en parques temáticos.
No hay mapas, no hay brújulas, más allá de la propia intuición.
En definitiva, "no llueve siempre". Ni por bien ni por mal.
Eso me lo dijo uno de los mayores sucesos ocurridos en mi escasa trayectoria vital.
¿Y el tiempo que llevamos en la tempestad? ¿Cómo hemos llegado ahí? Cubiertos de agua, ahogándonos en la lluvia. Es cuando no sabemos responder esas preguntas cuando nos encontramos perdidos.
Tranquilos, es algo que sucede a menudo, sobretodo en parques temáticos.
No hay mapas, no hay brújulas, más allá de la propia intuición.
martes, 22 de mayo de 2012
Marramiau
Las 2:30 am, el gato detrás, después de un provechoso rato de lectura. Así me hallo. He dibujado y pintado provechosamente. Se diría que se han reunido las condiciones óptimas para que Andie escriba.
Seguramente sea algo meramente psicológico, para tocar la moral, como tantas otras cosas, pues no tiene mucho sentido. Ahora mismo me asemejo a un zombie con aires de intelectual, más que a una persona normal con ganas de escribir. Eso sí, lo realmente importante es mi gato, que está detrás mío, esperando quem e vaya a dormir. ¡Se echa tanto en falta!
Tener un ser vivo que parece que te entiende y entiendes, con quien hablas y que de algún modo parece que responda, satisfaciendo así tu sed sin siquiera despeinarse. Esa despreocupación, que a ratos -los importantes- desaparece, es lo que más me gusta de los gatos, especialmente del mío, que se deja hacer de todo y solo dice miau, ya ves tu.
Seguramente sea algo meramente psicológico, para tocar la moral, como tantas otras cosas, pues no tiene mucho sentido. Ahora mismo me asemejo a un zombie con aires de intelectual, más que a una persona normal con ganas de escribir. Eso sí, lo realmente importante es mi gato, que está detrás mío, esperando quem e vaya a dormir. ¡Se echa tanto en falta!
Tener un ser vivo que parece que te entiende y entiendes, con quien hablas y que de algún modo parece que responda, satisfaciendo así tu sed sin siquiera despeinarse. Esa despreocupación, que a ratos -los importantes- desaparece, es lo que más me gusta de los gatos, especialmente del mío, que se deja hacer de todo y solo dice miau, ya ves tu.
sábado, 19 de mayo de 2012
Cosas
Cuando no tienes tiempo, quieres hacerlo todo, cuando lo tienes, Inspiración huye de ti y solo salen churrillos cutres. Yo no sé qué le he hecho a Murphy, pero parece enamorado de mi o algo, no deja de tocarme los ovarios con sus bromitas graciosas de joder al personal.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Exp.
El tiempo, flujo de sucesos que nos hacen apreciar la diferencia entre antes y ahora. El que marca un antes y un después. Experiencias. Ciertamente, el tiempo se aprecia por su conjugación con el espacio, así como éste, lo percibimos a través de nuestras estructuras, aquello con lo que captamos y aprehendemos nuestra realidad. La experiencia nos limita, a la vez que nos abre al mundo, nos brinda todas las posibilidades, nosotros elegimos qué preferimos y así, nos condicionamos. Tenemos esa tendencia a enmarcarnos, a encasillarnos; también a etiquetar todo lo que podemos llegar a comprender, eso que se suele llamar conceptualizar.
Pero a todo esto, yo sólo queria hacer hincapié en el paso del tiempo, ese tema tan gastado en nuestros días, una pequeña reflexión. Porque ayer fueron días de sol y agua, de algo así como libertad. Hoy, ... supongo que el día de hoy lo encasillaré de aquí a un tiempo, cuando haya otra variación sustancial. Porque faltan sustancias, ellas lo saben, yo lo sé y así es como la vida pasa y nada queda.
Pero a todo esto, yo sólo queria hacer hincapié en el paso del tiempo, ese tema tan gastado en nuestros días, una pequeña reflexión. Porque ayer fueron días de sol y agua, de algo así como libertad. Hoy, ... supongo que el día de hoy lo encasillaré de aquí a un tiempo, cuando haya otra variación sustancial. Porque faltan sustancias, ellas lo saben, yo lo sé y así es como la vida pasa y nada queda.
lunes, 23 de abril de 2012
Causa-efecto
La basura es todo material considerado como desecho y que se necesita eliminar. - Wikipedia.
Qué sabia la enciclopedia libre.
Qué sabia la enciclopedia libre.
Si la basura se queda en casa, es una mala señal.
Si sale de casa, es una buena señal.
Que la bausra se mueva sola es una mala señal.
Por lo tanto, si le salen patas, estamos sentenciados a perecer en cada uno de los estadios de los siete infiernos de Alighieri, o algo así.
Algún dia mi hermano comprenderá que la basura genera vida y que esa vida es por la que ha puesto mosquiteras en casa padre.
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